Adversidad como terapia reveladora

Adversidad como terapia reveladora – ¡Mi programa El Arte de Vivir ha vuelto! Y la inspiración para esta entrada me llegó anoche, tras volver a mi casa de la entrevista que les hice a mis maravillosos invitados Laura Ballesteros y Adrián Martín, unos amores de personas. En esta misma página puedes ver el enlace a mi podcast del episodio mencionado del programa.

Ayer he tenido delante a dos personas muy especiales, en todo su contexto, tanto a nivel individual de cada uno, como en su totalidad siendo una pareja sentimental y artística al mismo tiempo. Cuando los veo mi corazón, que tiene mucha ternura por cierto….es que se estremece porque se me cae la baba con ellos. Su espontaneidad, alegría, sencillez y transparencia son los rasgos más destacados. Pero lo más bonito de toda la historia es que ha sido creada, reforzada y afianzada en la adversidad, en unos momentos difíciles en sus vidas y después de todo, siguen juntos más fuertes y con ganas de vivir.

Como de costumbre, eso me hizo reflexionar. Claro una relación cuando empieza, sea el tipo de relación que sea, en principio todo parece perfecto, con el tiempo y la costumbre ya no tanto y cuando vienen las pruebas allí se ven los lados sombríos de cada persona implicada y allí está el punto de inflexión. Ser o no ser capaz de permanecer al lado de alguien, revisar los valores de los que estén implicados porque allí, cuando se está en el ojo de huracán, es cuando se puede ver claramente la realidad, sea la tuya como de los demás.

Generalmente, las personas que pasan por una etapa de prueba, que no es nada fácil ni para ellos ni para su entorno, la mejor cara desaparece y afloran sombras de personalidad y no siempre es fácil de llevarlo. Depende mucho del nivel de consciencia que tienen los implicados. ¿Lo más sencillo? Desaparecer…pero eso habla por si solo. El mérito está en permanecer ahí y la recompensa es lo más hermoso que te puedes imaginar. Desde mi punto de vista esos momentos son los mejores, porque trae mucho beneficio para la vida de la persona afectada…por supuesto sale más fortalecida, por lo general se produce una limpieza de personas, replanteamiento de la vida y mucha reflexión en todos los aspectos.

Por eso, valora a las personas que están contigo pase lo que pase y vive la vida como si hoy sería tu último día. Aquí y ahora es lo que vale, ni hace un minuto, ni dentro de un minuto que aún no ha pasado, ahora y punto. Solo o acompañado, da igual pero no dejes de vivir, porque amigo/amiga, a pesar de todo, la vida es una bendición, llena de momentos irrepetibles…la vida es bella y te ha sido dada para que la vivas plenamente, no a medias! Adversidad como terapia reveladora 😉

Gracias por estar ahí, por leerme. Espero y deseo que disfrutes tanto de la lectura como de mi programa de radio El Arte de Vivir. Está hecho por y para ti. Hasta el próximo post.

Feliz día…Feliz vida! 

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